Inolvidable viaje de estudios por el Mediterráneo

¡Lo logramos! Después de meses de ahorro, reuniones y mucha ilusión, nuestros alumnos de 4º de ESO están viviendo sus últimas horas de una aventura que recordarán toda la vida. A bordo del espectacular Costa Toscana, hemos surcado las aguas del Mare Nostrum para descubrir los tesoros de Italia y Francia.

Aquí te contamos cómo han sido estas paradas de ensueño:

 🇮🇹 Italia: Arte, Historia y mucha Pizza

Nuestra travesía italiana ha sido un auténtico despliegue de cultura y diversión:

Cagliari (Cerdeña): Nuestra primera toma de contacto. Paseamos por el barrio histórico de Castello y disfrutamos de las vistas panorámicas de la ciudad blanca y el azul intenso de sus aguas.

Nápoles: ¡Caótica y fascinante a partes iguales! Entre iglesias barrocas y el aroma a pizza auténtica, el grupo pudo sentir el latido real del sur de Italia. Algunos incluso aprovecharon para asomarse a la sombra del Vesubio.

 Roma (Civitavecchia): La «Ciudad Eterna» no decepcionó. Desde el Coliseo hasta la Fontana di Trevi, cada rincón fue una lección de historia viva que dejó a todos con la boca abierta (y alguna que otra moneda lanzada al agua para asegurar el regreso).

 Génova: Caminamos por sus estrechos *carruggi* (callejones) y exploramos la elegancia de una ciudad que respira tradición marinera y poderío histórico.

 🇫🇷 Marsella: El último adiós

Hoy nos encontramos en Marsella**, nuestro último puerto antes de poner rumbo a casa. Bajo la mirada de la basílica de *Notre-Dame de la Garde*, el grupo está disfrutando de las vibrantes calles del Puerto Viejo (Vieux-Port), despidiéndose de esta experiencia con el sabor de los mejores cruasanes y el sol de la Provenza.

🎒 Más que un viaje, una convivencia

Aunque los monumentos han sido impresionantes, lo mejor se queda a bordo del **Costa Toscana**. Las cenas de gala, los espectáculos nocturnos, las risas en los toboganes acuáticos y las charlas en cubierta bajo las estrellas han unido al grupo más que nunca.

Este viaje marca el fin de una etapa escolar, pero también el inicio de una amistad reforzada por los kilómetros recorridos juntos.

No viajamos para escapar de la vida, sino para que la vida no se nos escape».** ¡Volvemos con la maleta llena de recuerdos y el corazón contento